Gracias, Norberto. Tu legado es nuestra lucha.
Hablar de Norberto Amicone es hablar de nobleza, honestidad, compromiso, generosidad e infinita humildad.
Fue un militante de la vida, convencido de que los grandes cambios solo son posibles cuando se construyen de manera colectiva. Defensor incansable de la salud pública, universal y gratuita, de los derechos de las y los trabajadores y de la jerarquización de las profesiones de la salud.
En diciembre de 2004 fundó SIPRUS con un sueño claro: construir un gremio fuerte, democrático y comprometido con quienes sostienen el sistema de salud todos los días.
Hoy elegimos recordarlo desde la gratitud. Porque su ejemplo sigue vivo en cada compañero y compañera que organiza, lucha y defiende la salud pública.
Su legado permanece en cada asamblea, en cada movilización, en cada derecho conquistado y en cada bandera que seguimos levantando.
Gracias, Norberto, por abrir el camino. Seguiremos honrando tu legado con la misma convicción que nos enseñaste.
Siempre presente.



